No sé si soy yo o si el planeta entero tiene su inbox y su feed de redes sociales plasmados con videos de robots humanoides haciendo todo tipo de actividades (bailando, corriendo un maratón, planchando, doblando ropa, haciendo boxing, por ejemplo). La duda es si solo me aparece a mí porque alguna vez miré un video hasta el final y el algoritmo me vio interesada o simplemente, eso les aparece a todo el mundo.
Al principio leía los mails y veía esos videos más bien como diversión jamás imaginándome que en mi vida iba a vivir en un mundo donde el trabajo doméstico iba a ser reemplazado por robots. Pero esta semana vi la siguiente estadística del Bank of America, que me dejó sin palabras:

La proyección al 2060 es impresionante, llegando a 3 mil millones de robots humanoides en el mercado. Si todavía estoy en el 2045, es bien probable que yo viva la experiencia de una vida con robots en la casa, algo que nunca imaginé.
Esa imagen futurística no me gusta nada. Veo varios problemas potenciales como: seguridad, privacidad, hacking de sus sistemas operativos, monopolio de grupos éconómicos y me asusto., Además me cuesta entender los billones de dólares que se están invirtiendo en ese tipo de tecnología, cuando hay problemas humanos tanto más urgentes.
Pero viendo la evolución a nivel de performance y dexteridad que hay entre los primeros robots, quienes, con dirección remota de un humano, doblaban ropa y vaciaban el lavavajillas con una dificultad enorme y una lentitud fenomenal, y lo que pueden hacer hoy (ver video a continuación), me queda claro que es lo que se viene, y que tendremos que acostumbrarnos, nos guste o no nos guste.. Es un hecho que hoy más de 50 empresas en todo el mundo están desarrollando este tipo de robot.
Entrenar robots requiere de muchísimas iteraciones. Hoy en Alemania, están instalando un “gimnasio” (un RoboGym) para “entrenar” robots humanoides en tareas principalmente domésticas porque ellos, a diferencia de los LLMs que solo necesitan datos para entrenarse, sí necesitan experiencias del mundo físico real para entrenarse.
El investigador en robótica japonés Hiroshi Ishiguro ha estado desarrollando robots humanoides hace muchos años. El afirma que los robots nos van a servir para la exploración filosófica de la identidad humana (que nos hace diferente como humano), más que para hacer nuestra vida más fácil o generar beneficios económicos a algunos. Ojalá tenga razón y volvamos a poner el humano al centro.



