Como todos los seres del planeta, he tenido que realizar muchos trámites, presenciales y online. Cuando es presencial y hay algo que no entiendo bien, por lo general, puedo recurrir a una persona solicitando ayuda. No siempre entregan ayuda concreta, pero al menos, algo se aclara y uno se siente escuchado. Ahora, cuando es online, ahí es más complejo porque ante cualquier duda, falla, problema o especificidad, estás solo/a frente a tu pantalla. A lo más, tienes un agente IA /Bot que te trata de ayudar, pero la probabilidad de aclarar tu duda, en mi experiencia, es más baja cuando se hace online. El agente IA no siempre entiende bien la particularidad de tu caso, sea porque uno lo explica mal, o porque el agente simplemente no ha sido entrenado para tu caso particular.
En base a eso, para que los trámites puedan realizarse en forma más eficiente, resulta FUNDAMENTAL que el diseño (UI/UX) y el lenguaje usado en las plataformas del Estado sean lo más claros y self explanatory posible.
Y estoy realizando un trámite actualmente y, como no había recibido noticia al respecto, me metí a la plataforma y me apareció ese mensaje:
Me quedé con la duda de lo que tenía que hacer respecto de mi trámite:
- pagar algo?
- mandar + información?
- revisar mi mail (bandeja de entrada)?
- esperar?
- contactarlos?

En el libro, entregan 6 principios básicos, que se pueden aplicar a cualquier mensaje escrito donde uno solicita algo al recipiente. Cada vez que escribo un mail, trato de repasar esos principios para aumentar la probabilidad de que la persona me mande lo que estoy pidiendo.


