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“Estacioné, pagué… ¿y ahora?”

En mi vida cotidiana, observo el mundo con mis lentes de “behavioral science aficionada“; por lo general mirando las cosas que podrían hacerse mejor, pero hoy quiero recalcar lo que una empresa hace bien. 

Como todos saben, desde hace un par de años, en Chile y en el mundo entero, los que tenemos autos y queremos estacionarnos, tenemos que pagar el estacionamiento a través de una aplicación. Eso tiene implicancias: 

  • primero que nada, asume que TODOS tenemos un smartphone – es verdad que la mayoría tiene, pero existe una población más análoga que opta por no tener;
  • asume también que sabemos bajar una App y conectarla a nuestra tarjeta de crédito sin ningún problema;
  • asume que tenemos tiempo de realizar eso antes de dirigirnos a nuestro destino, o sea que tenemos holgura de tiempo;
  • asume finalmente que tenemos un teléfono con batería 😬.
Si todas esas barreras iniciales no fueran suficientes, existen otras barreras
  • en una misma ciudad, co-existen varias aplicaciones dependiendo de la zona donde uno se estaciona;
  • si te vas a otro país y arriendas autos (mi caso en Bélgica), hay que descargar otras aplicaciones y hacer todo el set-up inicial para cada una (y ahí aún más complicado si quieres usar una tarjeta de crédito emitida en otro país pues algunas Apps requieren una tarjeta emitida por un banco local). 
Bueno, habiendo realizado todo eso, luego hay que entender como funciona el sistema de cobro la App:
  • en algunos casos, uno apreta un botón para partir la “sesión” y otro botón para terminar la estadía al retirarse;
  • en otros casos, uno decide cuanto tiempo se va a quedar y paga por ese tiempo pre-determinado.
Ahora, cuando volvemos al auto para irnos, pueden pasar 2 cosas:
  • hay un parte 😬: puede que nos pasamos del tiempo, que no cargamos suficiente fondos, que nos equivocamos digitando la patente o la zona de estacionamientos,..  
  • no hay nada  🤔: ahí yo siempre me quedo con la duda si de verdad funcionó y si pasó alguien a fiscalizar.

¡Por eso me encantó recibir este mail de Simple Park

 

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Me encantó porque se nota que entienden el funcionamiento del comportamiento humano, y usan algunos principios de de Behavioral Science, sea en forma intuitiva o deliberada. Recalco algunos a continuación:

    1. Closing the Loop (cierre cognitivo) El cerebro busca activamente el cierre de tareas incompletas (efecto Zeigarnik). En este caso, tu mente quedó con una pregunta abierta (“¿funcionó?”) y el mail la responde explícitamente. 
    2. Positive Reinforcement (BF Skinnner) “Gracias por mantener tu estacionamiento al día” — te recompensan verbalmente por un comportamiento que quieren que repitas. Clásico refuerzo positivo.
    3. Peak-End Rule (Kahneman) La experiencia de estacionarse termina con una nota positiva y tranquilizadora. Según Kahneman, recordamos las experiencias por su momento peak y su final — este mail es el final perfecto.

El problema que resuelven con ese mail, NO es funcional (el pago ya se hizo antes) — es emocional. Eliminan la duda residual que podría hacer que el usuario no pague la próxima vez que se estacione. Es barato de implementar y tiene un impacto enorme en retención y confianza. Simplemente brillante.

¡¡Así que felicitaciones a Simple Park!

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